Cibervoluntarios y la Cátedra Iberoamericana de la UMH ponen en marcha ‘Digitalizadas’, un programa a favor de la igualdad laboral

La Fundación Cibervoluntarios y la Cátedra Iberoamericana ‘Alejandro Roemmers’ de Industrias Culturales y Creativas de la Universidad Miguel Hernández (UMH), han acordado instaurar tras las vacaciones veraniegas diversas acciones relacionadas con la promoción de las nuevas tecnologías, entre las que destaca el proyecto ‘Digitalizadas’. También habrá una jornada para los alumnos universitarios bajo el título ‘Voluntarizate: competencia en positivo’.

‘Digitalizadas’ se orienta a la adquisición de competencias digitales y uso de herramientas tecnológicas para mujeres del ámbito rural. El proyecto tiene una formación con tres itinerarios de capacitación a través de talleres: habilidades digitales básicas; habilidades para la mejora del acceso al empleo; y habilidades digitales para la mejora del emprendimiento.

En cuanto a ‘Voluntarizate: competencia en positivo’, el programa une dos conceptos fundamentales como son el voluntariado y las nuevas tecnologías, para que los jóvenes aprendan nuevas técnicas que les ayuden en su futuro laboral. El proyecto pretende fomentar valores como la solidaridad, el compromiso, la empatía, la igualdad, así como el rechazo a todo aquel comportamiento que apoye ideas racistas o xenófobas.

Para más información, las personas interesadas pueden dirigirse a la web de la Cátedra Iberoamericana ‘Alejandro Roemmers’ de la UMH: https://culturacreativaiberoamericana.edu.umh.es/, o también visitar la página oficial de Cibervoluntarios: https://www.cibervoluntarios.org/.

 

cibervolunt

 

Andrea Reinosa de la Fuente

Una marca para la Vega Baja del Segura

El concepto de marca es muy amplio y pueden observarse matices muy particulares, según sea la perspectiva desde la que se analiza: económica, comercial, legal, publicitaria, etc. Podemos aplicar también estas consideraciones a la imagen de Marca Territorio y así también (Valls, 1992: 16, 26-27), “se convierte en sinónimo de estado de opinión activo y generado, que es susceptible de ser estudiado y conocido para intentar modificar con ella los hábitos y costumbres de los consumidores, ciudadanos (…). La opinión formada tendrá su valor afectivo y sentimental que denotará atracción o repulsa y podrá servir como referencia en el acto de ‘compra’. La imagen de marca forma parte del capital inmaterial, intangible de toda organización, y a pesar de no ser cuantificable, puede convertirse en uno de los elementos de más valor según sea buena o mala la imagen que desprenda”.

La imagen de un territorio es “la idea o percepción que el resto del mundo tiene de este territorio (Van Ham, 2001) y con el desarrollo de una marca territorio, sería posible el posicionamiento o la percepción externa que se tiene de un territorio susceptible de aportar valor diferencial y añadido al mismo y a los elementos que lo componen (empresas, ciudadanos…)[1]”. La opinión formada tendrá su valor afectivo y sentimental que denotará atracción o repulsa y podrá servir como referencia en el acto de “compra”. La imagen de marca forma parte del capital inmaterial, intangible de toda organización y a pesar de no ser cuantificable, puede convertirse en uno de los elementos de más valor según sea buena o mala la imagen que desprenda (…) La imagen de marca se forma de manera comparativa (…), y por analogía, es decir, a través de un lazo imaginativo entre dos o más objetos esencialmente diferentes”.

La necesidad de crear la Marca Territorial viene determinada por la necesidad de “poner de relieve y difundir, interna y externamente, los valores y capacidades favorables a la capacidad del territorio, y cuyos atributos de imagen puedan servir de base para las campañas de promoción focalizadas sobre el comercio, el turismo y la captación de inversiones” (Domeisen, 2003:14). La situación del entorno actual hace necesaria una diferenciación de los territorios basada en los activos intangibles que posean los territorios y que permitan un posicionamiento adecuado del lugar, de forma que su desarrollo contribuya a incrementar la atracción turística de un determinado lugar, asegurar niveles de inversión, obtener predisposición a consumir productos, apoyar las exportaciones y conseguir un posicionamiento político territorial de carácter estratégico[2].

Desde su constitución el 5 de junio de 1997 (camino del cuarto de siglo ya), el Consorcio para el Desarrollo Económico de la Vega Baja del Segura, de conformidad con sus objetivos fundacionales, ha realizado una amplia labor en las áreas de formación e inserción laboral, asesoramiento profesional y empresarial, nuevas tecnologías y fomento de las iniciativas comerciales. Esta tarea en beneficio del territorio y las personas de su ámbito de actuación se ha concretado en diversos talleres de empleo, miles de horas dedicadas a actividades formativas y gestión de ofertas laborales, acompañamiento de emprendedores y divulgación de las TICs en su ámbito de actuación, sin olvidar proyectos más ambiciosos como el dirigido a poner de valor una vía verde comarcal. Pero no es cuestión de aburrirles con datos estadísticos, puesto que reflejados están en las memorias anuales que se encuentran a disposición de los interesados.

Quedaba, no obstante, una asignatura pendiente, igualmente contemplada en los objetivos del Consorcio: la de promoción de la imagen de la comarca, la potenciación de recursos naturales y culturales y de los productos y servicios característicos de la zona. Esta importante función no terminaba de plantearse con decisión porque siempre se cruzaban en el camino visiones miopes del concepto comarcal, cuando no algunos intereses partidistas.

Y resulta que, felizmente, hemos conocido estos días el proyecto de creación de una Marca Territorio para la Vega Baja del Segura, promovido por el excelente equipo de profesionales de CONVEGA que dirige eficazmente Rosa Fernández, dentro del Acuerdo Territorial para el Empleo y el Desarrollo Local de la Vega Baja’ en el que participan los sindicatos UGT y CCOO y el tejido empresarial de la comarca. A través de la técnica del ‘Focus Group’ se vienen celebrando mesas de trabajo en varias localidades, con la participación de representantes de la UMH y de diferentes entidades públicas y privadas. También se ha elaborado un cuestionario que permanece abierto a la participación de la ciudadanía a través de la web del Consorcio.

En definitiva, el propósito de los técnicos es identificar los activos comarcales más valiosos para identificar los atributos que son comunes y marcan la idiosincrasia de los habitantes de la comarca, destacar los valores emocionales por los que destaca el Bajo Segura y conseguir elaborar propuestas de valor sobre hechos diferenciales por los que se podría proponer a la Vega Baja como mejor opción frente a otros territorios. Si todo marcha de acuerdo con las previsiones establecidas, este proyecto  experimental debería culminar en el futuro con la creación de una marca común, con su logo y eslogan que permita comunicar fácilmente todas las conclusiones acordadas. Ojalá esta vez haya suficiente altura de miras para que puedan cumplirse los deseos de la alcaldesa de Jacarilla, Pilar Díaz: “trabajar unidos por una identidad colectiva basada en los elementos comunes y completadas con las particularidades de cada pueblo, haciendo especial hincapié en la necesidad de hacer comarca”. Así sea y nosotros que lo veamos…

 

Juan José Sánchez Balaguer / Cultura Creativa Iberoamericana

[1] Adaptado de la definición de ‘Marca país’ en la página web Foro de Marcas Renombradas Españolas: ‘Made in  Spain”. Vid Rafael López Lita / Mª Teresa Benlloch Osuna (Universidad Jaime I), RECERCA, Revista de Pensament y Anàliisi, núm. 5, 2005, p. 93.

[2] Ibídem.

Información digital para la gestión, conservación y difusión del patrimonio cultural edificado*

En el marco de la necesidad de transformación y preservación digital de la herencia cultural, proponemos mediante estas líneas la creación de un modelo de información digital para el inventariado, clasificación, geolocalización y representación 3D de sitios históricos mediante la integración de herramientas de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y la metodología de Modelado de Información de Construcción (BIM).

En los últimos años se ha reconocido la importancia de la cartografía cultural como un método para la planificación y gestión cultural utilizado en la preservación, análisis y difusión de bienes culturales tangibles e intangibles. En este contexto, las herramientas SIG permiten el almacenamiento, la organización y el análisis de datos georreferenciados mediante la asociación de información digital cartográfica y de datos alfanuméricos. Por ello, en la actualidad se vienen desarrollando diversos proyectos de patrimonio cultural que utilizan estas tecnologías, los cuales abarcan desde el reconocimiento y registro de grandes volúmenes de datos de entidades patrimoniales para ser gestionadas y visualizadas de manera eficiente, así como la incorporación de estas herramientas en la enseñanza de Historia en la educación media, hasta complejos análisis espaciales de los elementos patrimoniales en relación a otros elementos del territorio para su aplicación en los sectores del turismo y de la planificación patrimonial.

Por otra parte, el modelo BIM se utiliza en la generación y gestión de proyectos arquitectónicos colaborativos desde sus distintas dimensiones de desarrollo a partir de una base de datos inteligente que se actualiza a tiempo real según las modificaciones del proyecto durante todo su ciclo de vida. Esta metodología combina el modelado en tres dimensiones con una una base de datos técnicos del edificio, por lo cual es posible realizar un seguimiento de los sitios históricos durante su evolución y facilitar consultas a tiempo real sobre datos constructivos y estado de conservación de los mismos. Esta tecnología se viene utilizando en proyectos de restauración, estrategias de conservación preventiva y difusión del patrimonio histórico.

Esta propuesta tiene por objetivo centralizar los datos de los sitios históricos de la Comunidad Valenciana en un solo sistema de información. En este sentido es preciso mencionar que recientemente las empresas Esri (SIG) y Autodesk (BIM) han iniciado acuerdo de colaboración para potenciar y optimizar el uso de estas tecnologías en conjunto, por lo cual es posible integrar los datos de ambas en un solo sistema.

El proyecto se desarrolla en tres escalas de implementación. La primera consiste en integrar y catalogar las bases de datos de patrimonio cultural provenientes de diversas fuentes en un solo SIG, el cual servirá para la organización y gestión de la información, así como para la creación de visores cartográficos y otras herramientas de visualización. Asimismo, a esta escala, mediante estudios basados en un enfoque transdisciplinar, es posible establecer relaciones entre el patrimonio cultural edificado, el territorio y la sociedad para la valorización y planificación de estos bienes. La segunda escala consiste en el modelamiento de entornos virtuales para la visualización de edificios históricos utilizando herramientas BIM, los cuales se utilizarán para documentación y estudio de los mismos, así como para la obtención de datos para su mantenimiento, prevención e intervención. A partir de estos sistemas, en una tercera escala, se propone la creación de plataformas web y aplicaciones móviles interactivas, así como introducir tecnologías de realidad aumentada y virtual para fomentar la difusión, el aprendizaje y la participación ciudadana en relación al patrimonio cultural edificado.

Aportación de la Cátedra Iberoamericana ‘Alejandro Roemmers’ de ICC a la consulta formulada -a través de Ametic- por la Comisión Europea-DG Connect Unit G2, sobre herramientas TIC que necesitará el sector del Patrimonio Cultural en 2022, de cara a redactar el próximo programa marco (FP9).

La arquitecta Mónica Copaja/ Imagen: Universidad de Lima
 Mónica Copaja/ Imagen: Universidad de Lima

MÓNICA COPAJA

Agencia de la Innovación e industrias culturales

Las industrias culturales y creativas (ICC) –de acuerdo con uno de los conceptos comúnmente admitidos– se pueden definir como las actividades que tienen como objeto la producción, la promoción, la difusión y la comercialización de bienes, servicios y actividades de contenido cultural, artístico o patrimonial que generan activos de propiedad intelectual. Estas industrias, consideradas como el «centro de la economía creativa», son una actividad que abarca los ámbitos de economía, cultura y tecnología, focalizándose en la importancia de los servicios y del contenido creativo. Su materia prima es la capacidad para imaginar e innovar y se trata de un mercado en pleno crecimiento.

Agencia de la Innovación e industrias culturales/ diario Información.
Agencia de la Innovación e industrias culturales/ Diario Información.

Un reciente informe de la Unesco ponía de manifiesto que las ICC registran más puestos de trabajo que las empresas de automóviles europeas, japonesas y norteamericanas juntas, al emplear casi 30 millones de personas (uno por ciento de la población mundial). Europa ocupa el segundo lugar en el mercado mundial de este sector, alcanzando el 4’2% del PIB y da trabajo a siete millones de personas (un 3,3% de empleo europeo).

El conseller de Cultura, Vicent Marzà, presentaba –hace poco más de dos años– el Plan Estratégico Cultural Valenciano para el periodo 2016-2020, que incluye un considerable número de importantes medidas, unas ya adoptadas y otras todavía pendientes de implementar. Me gustaría destacar alguna de ellas: incentivos para programas individualizados de formación en competencias, dirigido a los agentes participantes en los sectores de las artes visuales, el diseño y la arquitectura; creación de un programa de bonus a empresas valencianas para la contratación de servicios creativos (diseño, producción audiovisual, servicios de valor añadidos basados en las TIC, gaming?); programa de financiación en condiciones favorables para promover el incremento de la dimensión media de las empresas; y coordinar la administración de Cultura con la Agencia Valenciana de la Innovación para el impulso de propuestas innovadoras en los sectores culturales y creativos.

Y aquí me quedo, porque este mismo mes se ha publicado en el DOGV el decreto 9/2018 que establece las bases reguladoras para la concesión de ayudas en materia de fortalecimiento y desarrollo del Sistema Valenciano de Innovación para la mejora del modelo productivo. A ellas habrán de ajustarse las sucesivas convocatorias que realice la Agencia Valenciana de la Innovación y que abarcarán líneas como la promoción del talento, agentes de innovación, incorporación de investigadores y tecnólogos y doctorandos empresariales para proyectos de innovación en empresas, así como valorización y transferencia de resultados de investigación a las empresas y proyectos estratégicos en cooperación. En cuanto a la tipología, serán subvencionables los proyectos de desarrollo experimental que comprendan la creación de prototipos, la demostración, la elaboración de proyectos piloto, el ensayo y la validación de productos, procesos o servicios anejos o mejorados en entornos representativos de condiciones reales de funcionamiento, siempre que el objetivo principal sea aportar nuevas mejoras técnicas a productos, procesos o servicios.

Aunque, de momento, en la normativa nada específico se dice de las industrias culturales, debemos confiar en la visión del vicepresidente ejecutivo de la AVI, Andrés García Reche, y su competente equipo, para tener en cuenta las demandas de este importante sector. Sobre todo cuando en el Análisis de la ocupación y prospectiva de las necesidades formativas de los sectores culturales y creativos en la Comunidad Valenciana, elaborado por Econcult de la Universidad de Valencia, se prevé un crecimiento de 2.000 puestos de trabajo al año en la Comunidad Valenciana, en un sector de elevada precariedad.

Este estudio, dirigido por el profesor Pau Rausell, es una excelente radiografía actual del empleo cultural valenciano, con sus retos, fortalezas y urgencias, entre las que no son menores las necesidades formativas. Urgía en su presentación el director del estudio a que se realicen políticas que favorezcan entornos para preparar adecuadamente estos sectores. Y destaca en el estudio la necesidad de políticas públicas que potencien el apoyo y la inversión en activos intangibles, proponiendo como mecanismo eficaz la formación de asociaciones y consorcios entre la comunidad creativa, la industria, las instituciones creativas y los organismos de promoción del empleo. Finalmente, identifica también el informe una serie de capacidades y competencias para el sector: transformación digital; gestión de las empresas y diseño de proyectos; internacionalización; relación entre ciencia, arte y cultura; generación y gestión de la innovación?

En base a todo ello, parece que, efectivamente, es el momento oportuno para que Conselleria de Cultura y Agencia Valenciana de Innovación acierten a coordinar un programa específico que impulse definitivamente el sector de las ICC valencianas, como ya hicieron anteriormente –con decisión y sentido estratégico– otras comunidades españolas.

Juan José Sánchez Balaguer/ Diario Información (30/06/18).

 

La cultura, un sector en plena evolución digital

 

La nueva era digital ha transformado por completo los modelos de negocio que ya conocíamos; medios de comunicación, organizaciones y otras instituciones económicas y políticas han visto sus estructuras empresariales cambiar por completo. La pregunta es si estos modelos se han visto reforzados o perjudicados con la aparición de Internet y de las nuevas tecnologías.

El sector cultural no ha sido una excepción, ahora más que nunca los usuarios están conectados, reciben gran cantidad de información que no pueden procesar. Por lo que crearse una marca propia con un estilo definido y concreto será lo que diferencie una buena empresa de lo común.

 

música

 

La industria musical ha sido una de las que más cambios ha presentado; los CD y los vinilos ya no son la principal fuente de ingresos, ahora lo que se lleva es el soporte digital (YouTube, Spotify o Vevo). La música streaming y las descargas generaron 152,4 millones de euros en España el año pasado. Mientras que, la parte física del sector no superó los 79,2 millones.

El sector televisivo también se ha visto enormemente influenciado por Internet y las plataformas streaming. Mucha más gente prefiere ver los contenidos de forma online, y Netflix como alternativa a las series y folletines tradicionales. Según las cifras disponibles, más de 117 millones de personas estaban abonadas a Netflix el año pasado.

En lo que respecta al sector del libro, todavía siguen siendo mayoría las personas que optan por el modelo de lectura tradicional, el libro. Sin embargo, las grandes compañías como La Casa del Libro y Amazon arrebatan gran parte de la clientela a las librerías físicas de toda la vida.

En cuanto a las personas que eligen el modelo digital de lectura, la mayoría de ellos optan por las tabletas (32,8%) y los móviles (20,2%). A su vez, el uso de los ereaders se mantiene estable, su utilización representa menos de un 10%.

 

digitalización

 

Según el estudio “Mapping the creative value chains – a study on the economy of culture in the digital age”, llevado a cabo por la Comisión Europea, las industrias culturales y creativas están organizadas cada vez más en los denominados ‘mercados bilaterales’, plataformas económicas que cuentan con dos grupos de usuarios diferentes que se proporcionan beneficios en la red de forma conjunta. Un buen ejemplo de ello podría ser el de las consolas de los videojuegos, donde consumidores y programadores tienen un papel equilibrado.

La digitalización ha supuesto un antes y un después en el ecosistema de las industrias culturales y creativas. No solo ha cambiado la forma de consumir el producto, sino también su elaboración y difusión. Además, han entrado a formar parte del mercado nuevos canales de comunicación como son las redes sociales, gran parte del contenido que se elabora es distribuido por Twitter, Facebook y otras plataformas, herramientas que posibilitan una mayor interacción con los clientes.

Andrea Reinosa de la Fuente

 

Vicente Pina: “Tenemos que utilizar las nuevas tecnologías para incorporar a la lectura nuevos lectores”

El propietario de la Librería Códex afirma que los nuevos soportes electrónicos pueden servir como herramienta para promocionar el sector literario

Vicente Pina López (Orihuela,1963) es propietario de la librería y editorial Códex, además de presidir el Gremio de Libreros Independientes de las Comarcas de Alicante. Hace 18 años dejó su trabajo en una empresa de confección para cumplir el sueño de vivir rodeado de libros.
El primer local que ocupó la librería estaba situado en pleno casco antiguo de Orihuela, justo al lado de la Sede Salesas de la Universidad Miguel Hernández -que también acababa de abrir sus puertas por esas fechas-. Cuenta el librero que los primeros años fueron horribles para el negocio y que tuvo que hacer un gran esfuerzo por sobrevivir, pero finalmente lo consiguió, y ahora esta librería -que tiene el Sello de Calidad- es una de las más importantes de la provincia de Alicante.

Imagen cedida por Vicente Pina
Imagen cedida por Vicente Pina

Pregunta: ¿Qué opina acerca de las Industrias Culturales y Creativas? ¿Cree que es un buen sector para invertir en emprendimiento?

Respuesta: Sin dudarlo. Se habla mucho de la cultura del ocio, la media de vida de la población ronda los 82 años, así que tras la edad de jubilación debe haber un disfrute impresionante.

Los jóvenes utilizan más la cultura del ocio, sobre todo la que se refiere al uso de videojuegos y YouTube. El problema reside en que este tipo de actividades están dañando gravemente al sector del libro porque les está robando horas de lectura a las personas.

Tenemos que enganchar al lector luchando con la competencia de algo tan visual y tan directo como son las redes sociales.
Las Industrias Culturales y Creativas (ICC) hay que fomentarlas y apoyarlas porque de algún modo pueden ser el futuro.

P: ¿Cree que las nuevas tecnologías pueden ser una herramienta de apoyo para el sector del libro?

R: No tanto para la lectura como para su promoción. Lo que tenemos que utilizar son esos nuevos soportes para promocionar la lectura y que la gente encuentre en los libros un momento de ocio y de placer. Tenemos que utilizar las nuevas tecnologías para incorporar a la lectura nuevos lectores.

Por ejemplo, YouTube es una buena forma de darle publicidad a los libros. Sin embargo, la publicidad en las nuevas tecnologías es engañosa porque no puede saberse con certeza cuantas de las personas que han visto ese video han ido después a comprar el libro.

P: ¿Cree que Amazon está perjudicando a las pequeñas librerías?

R: Amazon te lo vende todo, pero lo que ha hecho ha sido aprovecharse de la buena imagen que tiene el sector. Ha buscado con las librerías una imagen cultural y positiva. Amazon tiene su propio almacén de libros y hay editoriales que le sirven exclusivamente a él.
Recuerdo que una vez le hice un planteamiento sobre esto a una editora en un congreso de Sevilla que me dijo que Amazon era su mejor cliente. Le dije que pensara en las compras que le hacemos en conjunto todas las librerías independientes de la zona al cabo de un año y después reflexionara sobre si Amazon era o no su mejor cliente. Lo que quiero decir con esto es que el problema reside en que nos ven como una unidad, como librerías separadas, pero en realidad somos un conjunto de librerías independientes.

P: ¿Cómo se puede animar a la sociedad a que lea más?

R: Hay un programa del Ministerio que se llama ‘El Observatorio de la Lectura’, y dentro de este está la campaña ‘Leer te da vidas extra’, un proyecto de animación a la lectura que se está haciendo desde hace dos años. El problema es que la mayoría de la población española lo desconoce y entonces no sirve de nada. Si no llegas a la sociedad -y no me refiero al lector- no estarás haciendo nada. Se debe motivar precisamente a aquellos que no leen. Por eso, nos queda mucho por hacer.

P: ¿Cree que los escritores españoles están infravalorados? ¿La gente compra más libros de otros autores?

R: Fernando Aramburu, ‘Patria’. Con eso queda todo dicho. Aramburu tenía su grupo de lectores particular, con una literatura afincada en el País Vasco. Todo reflejaba ese engranaje físico, social y ambiental característico de la zona. Patria lleva más de 500.000 ejemplares vendidos. Al final consiste en la chispa que tiene cada libro.

‘La sombra del Viento’, de Carlos Ruiz Zafón. Ese libro comenzó a funcionar casi tres años después de salir al mercado. La causa del éxito fue la técnica del “boca a boca” de la gente.

Las criticas literarias no funcionan para impulsar las ventas. En el mundo literario es cuestión de suerte. De repente un día a un escritor le salta la chispa y la gente comienza a leerlo.

En España hay muchos escritores buenos que no nos atrevemos a leer porque no son todavía suficientemente conocidos. Con el volumen de publicaciones que hay -70.000 títulos al año-, que un libro triunfe es muy difícil.

“El presupuesto de la Feria del Libro de Valencia fue de 230.000€, mientras que el de Alicante fue de 20.000€”

P: ¿Qué fue lo que causó los malos resultados de la Feria del Libro de Alicante 2018?

R: Las ventas fueron fatal. Si se quiere hacer en Alicante una Feria del Libro, hay que echarle mucha más “salsa”. Este año hemos tenido el inconveniente de que organizamos la feria con el partido político Compromís, continuamos con el PSOE y finalmente inauguramos la feria con el PP. Todo este caos político generó problemas de comunicación, no sabíamos con quién debíamos hablar.

La aportación económica que hubo disponible para la feria también fue un problema. Mientras en la Feria del Libro de Valencia el presupuesto fue de 230.000€, en la de Alicante solo disponíamos del 10% de ese dinero, 20.000€. No salían las cuentas para cubrir todos los gastos: iluminación, megafonía, publicidad, etc. Hubo muy mala organización. No tuvimos pérdidas, pero tampoco ganancias.

P: ¿Se espera alguna mejora para el año que viene?

R: No lo sé. Si la feria no cambia, el año que viene no estaremos ahí. ¡Es muchísimo trabajo!

“El libro es un elemento orgánico, algo que procede de la naturaleza, que casi es un ser vivo”

P: ¿Por qué se considera mejor leer en papel que en formato digital?

R: Ir conociendo libros a través de Internet es fenomenal, pero el papel es un elemento orgánico que puedes romper -eso no lo puedes hacer con una tablet- Ya no es el hecho de doblar y marcar las páginas de un libro, sino que tienes en tus manos un elemento orgánico, algo que procede de la naturaleza, que casi es un ser vivo.
Es un elemento mágico; que una persona lea la palabra árbol, y que su mente automáticamente forme un árbol es fascinante. Eso es lo que hace a la literatura tan especial, y lo que hay que hacer que la gente descubra.

Andrea Reinosa de la Fuente

TORRE JUANA: DONDE CULTURA Y TECNOLOGÍA SE DAN LA MANO

Torre Juana es una de las 22 torres refugio de la antigua Huerta de Alicante, sometida a frecuentes ataques piratas en los siglos XVI y XVII, integrada en el Patrimonio Cultural alicantino (BIC). El conjunto está formado por la casa construida alrededor de la Torre y un jardín con una capilla de mitad del siglo XIX. En el semisótano está la bodega conectada con un pequeño porche en ruina (S. Varela). En la proximidad de la casa existe un edificio dedicado a Caballerizas y una ermita construida en 1849.

Cuando Andrés Pedreño puso sus ojos en ella y decidió adquirirla como ejercicio de responsabilidad social corporativa de la empresa tecnológica que preside, encontró la finca en un estado de abandono y ruinoso, tanto de las edificaciones como del jardín. Pensó inmediatamente –Pedreño es de los que siempre piensan cosas de futuro- que allí podía desarrollarse un proyecto ilusionante que tuviera como objetivo preservar este singular patrimonio mediante la identificación de las mejores prácticas en el ámbito internacional a efectos de su evaluación y aplicación al lugar (Torre Juana Inteligente se denomina la idea) a través de diversas vías: sensorización para consumo de agua y riego; información, geolocalizada en el móvil en cada punto del recinto a través de BlaBup (El internet de las Voces); sensorización de edificios para identificar deterioros y riesgo de conservación de forma anticipada.

En definitiva, que Pedreño  –pionero en tantas cosas- ha decidido convertir la finca en un ejemplo experimental del internet de las cosas, asunto –porque no sabe estar parado- del que se viene ocupando con su proverbial competencia en los últimos tiempos.

Se trata ahora de asegurar la sostenibilidad del proyecto y la puesta en valor del mismo a través de exposiciones, conciertos y otras manifestaciones culturales. En este sentido, el pasado viernes tuvimos la oportunidad de asistir a la inauguración de la exposición de la colección de fotografías ‘Las luces de Torre Juana’, de Eliseo Pascual, quien ha captado de la forma más pura “el alma” de Torre Juana que ha sido captada por el doctor Pascual a través de diferentes lentes que ha utilizado en sus dos excepcionales cámaras.

Durante casi un año, Eliseo ha trabajado en Torre Juana buscando escenas que recogieran “momentos de luz” únicos durante las cuatro estaciones del año. Las imágenes seleccionadas –entre el centenar de las captadas por su cámara-  recrean los diferentes espacios de Torre Juana a través de 40 fotos y constituyen un tributo a la autenticidad y atractivo del espacio. Las imágenes más pequeñas se han hecho con una cámara de Zona VI, Vermont USA, y son de formato muy clásico de 8×10 pulgadas. Las mayores con una cámara R.H. Phillips&Sons, una Explorer de 11×14 pulgadas, tamaño que se considera de ultra gran formato.

Pertenece Eliseo –que siempre ha compaginado su condición de reumatólogo internacionalmente reconocido con la de apasionado de la fotografía- al grupo de artistas que, interesados en la belleza de la imagen, y conscientes de que el desarrollo tecnológico se había hecho a costa de perder la calidad de las imágenes de las viejas máquinas de placas, siguieron utilizándolas y consiguieron que diferentes artesanos continuaran produciendo sus propios diseños de cámara en la actualidad. Y manifiesta al respecto que “La belleza de una buena fotografía en blanco y negro y negro es que representa una abstracción de la realidad. Puede ser la inspiradora de emociones como pueda serlo un buen dibujo a lápiz”.

Con algunas de estas notas -recibidas junto a la invitación al acto inaugural de esta exposición que pueden visitar por las tardes hasta fin de mes- salía yo para Torre Juana cuando, en mi afán de acudir documentado, se me ocurrió preguntar por el asunto a mi hermano Víctor, que algo de esto sabe, y me contestó emocionado:

“Bueno, pues esto es el sueño dorado de cualquier fotógrafo que se precie. La fotografía en su máxima y pura expresión. Esencia y magia. Un lujazo. Cámara de placas de gran formato y revelado y positivado químico. Por tanto, fotografías reposadas, lentas, que, bien procesadas, producen una gama tonal amplísima del blanco puro al negro intenso, pasando por matices de grises. Un paraíso al alcance de unos pocos mortales. Eso es sentir y vivir la fotografía. Felicidad fotográfica”.

Dicho queda.

Juan José Sánchez Balaguer

Las Luces de Torre Juana

 

La UMH y Cibervoluntarios se unen para fomentar la cultura digital

La Fundación Cibervoluntarios y la Universidad Miguel Hernández han firmado un convenio de colaboración que se desarrollará a través de la Cátedra Iberoamericana ‘Alejandro Roemmers’ de Industrias Culturales y Creativas. Estas dos entidades trabajarán conjuntamente en el desarrollo de actividades educativas y culturales, de investigación y desarrollo tecnológico con el objetivo de progresar hacia una transformación sociodigital.

El objetivo es llegar hacia todas las personas, -especialmente hacia aquellas que se encuentran en situación de riesgo de exclusión tecnológica-, a través de las industrias culturales y creativas e Internet. Asimismo, promocionar el voluntariado tecnológico entre los alumnos de la Universidad Miguel Hernández a través de charlas, talleres, eventos y programas específicos como Voluntarizate.

La Fundación Cibervoluntarios y la Cátedra Iberoamericana ‘Alejandro Roemmers’ realizarán también diversos estudios, experiencias, talleres y congresos orientados al fomento de las industrias culturales a través del uso de herramientas tecnológicas con el objetivo de eliminar la brecha social existente entre aquellas personas que tienen fácil acceso a internet y aquellas otras que no tienen los medios o los conocimientos necesarios para hacerlo.

Por último, la creación y puesta en marcha de un living lab para vincular a la sociedad civil de la zona, empezando por la propia Universidad y sus estudiantes, (así como ONG, entidades, administraciones y/o empresas) en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a través de la formación de Cibervoluntarios en una herramienta que ayuda para su creación y gestión.

cibercatedra

 

Alejandro Roemmers, el gran aliado de las Industrias Culturales y Creativas

La Cátedra Iberoamericana Alejandro Roemmers de Industrias Culturales y Creativas de la Universidad Miguel Hernández de Elche y el empresario y escritor argentino Alejandro Roemmers tienen un objetivo común: defender la cultura iberoamericana y potenciar este importante sector económico en todos los países que integran esta comunidad.

Alejandro Guillermo Roemmers
Alejandro Guillermo Roemmers

Alejandro Guillermo Roemmers (Buenos Aires, 1958) es un escritor y empresario argentino que guarda especial relación con España desde que se trasladó allí cuando todavía era un adolescente para estudiar Administración de Empresas en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), grado que finalmente obtendría en la Universidad Católica Argentina.

Aunque tiene una brillante trayectoria como director de uno de los laboratorios farmacéuticos más importantes de toda Argentina, Laboratorios Roemmers, la verdadera vocación de Alejandro es la de escritor. Su talento literario quedó patente desde pequeño y, con tan solo 19 años, ya recibía los primeros frutos al conseguir el Segundo Premio de Poesía de la UAM.

El escritor tiene varias obras dedicadas a España. Algunos de los poemas con esta temática se encuentran en su libro “Soñadores, Soñad”, que contiene textos escritos entre los 14 y los 20 años. Desde entonces, ha continuado su actividad literaria y actualmente es uno de los escritores más prestigiosos de Iberoamérica.
Entre sus obras más importantes destacan: “Ancla Fugaz” (1995), “Más Allá” (2001), “Poemas Elegidos” (2006), “Como la Arena” (2006). En noviembre de 2008 presenta “El Regreso del Joven Príncipe”, un libro espiritual que tiene como objetivo la búsqueda de la felicidad dentro del propio individuo.

En reconocimiento a su labor, la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) ha nombrado a Roemmers como su Embajador.  También es presidente de la Fundación Argentina para la Poesía y miembro del Real Instituto de Cultura de México, así como del Instituto Literario y Cultural Hispánico.

En el año 2009, el escritor recibió en Orihuela el galardón “Miguel Hernández” por su trayectoria como poeta y, en 2017, la Fundación Cultural Miguel Hernández le concedía otra distinción por su apoyo al mundo de la poesía iberoamericana.

Andrea Reinosa de la Fuente 

Industrias culturales iberoamericanas: situación y nuevos retos

El estado de las industrias culturales iberoamericanas es un tema a la orden del día. Si bien no caben las dudas sobre el valor que atesora esta cultura, parece que algo falla en cuanto a su puesta en valor, así como a su capacidad para generar riqueza.

En este artículo, analizamos el porqué de la situación cultural actual, datos sobre la economía cultural y medidas que se han puesto en marcha hasta el momento para mejorar el contexto de las industrias culturales.

Industrias culturales iberoamericanas_Carnaval

Situación actual de las industrias culturales iberoamericanas

La actualidad de la industria cultural en Iberoamérica se remonta a los años 90. En esta década, se pusieron en marcha medidas neoliberales que impulsaron la creación de empresas, entre las cuales destacaron las culturales.

Aunque la industria cultural experimentó así un crecimiento, no lo hizo de manera regular. ¿El resultado de este neoliberalismo? Un auge de las grandes multinacionales culturales en detrimento de organizaciones y pymes que fomenten la cultura propia iberoamericana.

Bajo un prisma económico, nadie duda de la rentabilidad de estas empresas transnacionales; de hecho, ocupan un lugar central en la economía de Iberoamérica. Sin embargo, a nivel cultural, sus mensajes son masivos y desterritorializados.

En este sentido, actualmente la industria cultural persigue el papel regulador del Estado. La cultura necesita al gobierno de su lado para fomentar la producción propia en vez de la producción transnacional.

En resumen, la nueva lucha gira alrededor de una integración de estas empresas y organizaciones de cultura local en las políticas públicas, para darles así el valor de industria que merecen.

En números

Según un reciente estudio elaborado por la UNESCO y CISAC, las empresas culturales representan un 3% del PIB mundial. De este porcentaje, tan solo un 6% pertenece a las industrias iberoamericanas, con la televisión como sector cultural estrella. Un dato bajo dadas las dimensiones de Iberoamérica. Al comparar con Europa, esta acapara un 25% de ese PIB cultural mundial con una extensión geográfica menor.

Bajando de nivel geográfico, si analizamos el valor de la cultura en el PIB de Iberoamérica, esta representa un 7% de su economía. Este dato señala la cultura como “oportunidad de desarrollo”, pero sigue sin ser tan alto como debiera.

Industrias culturales iberoamericanas_Desfile nativoamericanos

Aunque los datos globales no son todo lo buenos que podrían, en determinados países la cifra es más esperanzadora. Tal es el caso de Argentina, cuyo PIB cultural es de 3,8%, por encima de la empresa automovilística del país.

Similar es la situación de Colombia, con un PIB cultural del 3,21%. En este país, el porcentaje generación de empleo cultural es el 5,8%, por encima de otros países europeos como Reino Unido u Holanda.

Sin embargo, el dato más positivo de los países iberoamericanos se lo lleva México. Ese país goza de un 4,8% de PIB cultural nacional.

Programas e iniciativas 

Los programas de fomento de industrias culturales iberoamericanas giran en torno a dos objetivos de integración: por un lado, integrar la producción cultural propia en la economía y esfera pública de los gobiernos; y por otro, poner en valor la cultura como método de integración entre los diferentes pueblos de Iberoamérica.

Industrias culturales iberoamericanas_Habana

Algunas de las iniciativas más relevantes que trabajan en esta línea son las siguientes:

  • Acuerdo de cooperación UNESCO y ALADI: Desde 2014, estas dos instituciones trabajan juntas para desarrollar una cooperación educativa, cultural y científica a partir de la lucha contra la desigualdad socioeconómica y el fomento de la integración social. Su margen de actuación es la identificación e implementación de acciones culturales a nivel político, así como elaboración de documentos e informes sobre la situación cultural.
  • Banco Interamericano de Desarrollo (BID): El BID es una organización internacional encargada de financiar proyectos de desarrollo económico, social e institucional en Latinoamérica. Una de sus líneas de actuación es el desarrollo cultural y creativo, con iniciativas como la creación de un Centro Cultural del BID, concursos para artistas, organización de exposiciones, movimientos creativos, etc.
  • Convenio Andrés Bello (CAB): El CAB es una organización internacional cuyo objetivo es  generar cursos de acción en cultura, educación, ciencia y tecnología, con la finalidad de configurar un espacio cultural común entre sus países miembros: Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela.
  • MERCOSUR Cultural: Esta iniciativa surge dentro de la organización MERCOSUR. Con una estructura institucional, MERCOSUR Cultural nace como espacio para fomentar reuniones, debates y encuentros entre los Ministros de Cultura de los diferentes países que forman parte de esta organización. Además, ha creado una plataforma de líneas de ayudas para artistas en Latinoamérica.
  • Organización de los Estados Americanos (OEA): La OEA es un organismo que reúne a los 35 Estados Independientes de las Américas. En el plano cultural, esta organización ha puesto en marcha varias iniciativas que buscan unir las culturas de sus estados miembro, así como  preservar la integridad de cada una.

Por tanto, y como conclusión final a este artículo, los esfuerzos de las instituciones públicas y privadas para mejorar la situación de las industrias culturales iberoamericanas deben ir alineados hacia un único eje de actuación: fomentar la producción cultural propia y local de los países de Iberoamérica.